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¡¡Hola personas!!
Os escribo desde una sala de descanso en un hostal de Hanoi, el Rendezvous. Está muy bien, a un precio de 5$ la noche y más 1$ por desayuno. Las camas son cómodas y están posicionadas como si fueran nichos, por suerte nos ha tocado la de abajo pero hay hasta tres pisos.
 

Mausoleo de Ho Chi Min

Pagoda de único pilar
Al llegar al aeropuerto de Hanoi fue gracioso ya que al pasar el control de pasaportes iba con el pelo suelto y no me parecía mucho a la foto que tenía de hace dos años. El agente de seguridad me preguntó que si era yo el de la foto, dónde vivía (una pregunta un poco tonta), qué venía a hacer a Hanoi y si viajaba con alguien. Mi hermano que no le habían hecho ni una pregunta me estaba esperando y viendo todo el panorama. Yo un poco acojonado le señalaba diciendo que era mi hermano, finalmente me puso el sello y pudimos continuar.
Recogimos las maletas y salimos a cambiar algo de moneda (1$ equivale a unos 20.000 vnd). Nos paramos a preguntar a una oficina de turismo cómo ir al centro y acabamos contratando una especie de pack para ir a la bahía de Halong en un barco (dos días, una noche con traslado includo), taxi hacia el hostal (unos 40 minutos), y un bus donde había camas para dormir ya que el trayecto hasta la siguiente ciudad que es Hue es de unas 14 horas. Nos salió todo por 120$ cada uno.
Lanzallamas utilizado en la guerra de Vietnam 
En el museo de Ho Chi Min
De camino al hostal ya veíamos lo grande que era la capital, tiene una población de unas 7 millones de personas y hay unas 3.5 millones de motos. Por temas logísticos la mayoría de personas usa moto ya que si usasen coches no habría suficiente sitio para poder aparcarlos.
Carta que llevaban los soldados de EE.UU en distintos idiomas por si les capturaban.
Como llegamos relativamente tarde, sobre las 22:00 decidimos ir un puesto local que hacían batidos ya que estábamos algo cansados de fideos. Nos tomamos dos batidos cada uno de lo bueno que estaban y nos costaron 7€. Como me había quedado con algo de hambre fui a comprarme una bolsa de patatas y un refresco. Tras ello nos fuimos a dormir.
Al día siguiente nos levantamos sobre las 9:00 ya que estábamos algo cansado y desayunamos un bol de cereales con café y plátano (había más opciones en el menú). Tras coger algo de fuerzas preguntamos al recepcionista algunos puntos de interés y mapa en mano nos dirigimos a visitarlos.
El primero de ellos fue el mausoleo de Ho Chi Min, un verdadero ídolo para cualquier vietnamita. Le tienen un gran aprecio, tanto que aparece en todos los billetes locales. No se podía entrar por lo que simplemente lo visitamos desde fuera. Más tarde nos dirigimos a ver la pagoda de un único pilar y después a ver el museo dedicado a Ho Chi Min. Había información importante e incluso una sección dedicada a Picasso y a los bombardeos que hubo que fueron retratados en su cuadro más famoso.
En el museo de la guerra de Vietnam
Después de visitar estos lugares fuimos a un restaurante a tomar un par de bocatas y el café típico vietnamita. Ambos estaban muy buenos. Al acabar de comer fuimos a ver el museo dedicado a la guerra de Vietnam. Es un museo donde se conservan muchos elementos históricos como tanques, fusiles, trampas y diversos artefactos que se utilizaron en la guerra. En él había mucha variedad y todo lo que se veía resultaba de un gran interés por su significado que tuvo y que tiene. Es chocante y duro ver tantas cosas que se utilizaron con el propósito de matar. Es todavía más duro pensar que hay personas que viven esta situación hoy en día.
Recreación de cómo vivían los presos durante las colonias francesas. 
Cuando acabamos de ver los distintos lugares de interés en ese día decidimos ir al hotel  a descansar un rato. En la sala de descanso donde me encontraba apareció un mochilero canadiense que llevaba unos seis meses viajando. Él nos contó que su historia no era interesante y por tanto decidió no compartirla por internet. Bien, su historia es una de las más chocantes que hemos escuchado durante todo este viaje. Partió desde Canadá con un presupuesto de unos 2.500€. En el primer mes de viaje ya se había dejado unos 1.000€. Tenía pensado viajar 3 meses pero decidió auto retarse y viajar con un gasto mucho menor durante todo el tiempo que pudiese. Viajó desde el sur de Tailandia hasta Vietnam, haciendo autoestop y tratando de sobrevivir como podía. Muchos de los días que había estado viajando había dormido en la calle con tal de ahorrar más dinero; los primeros días nos contó que se le hacía algo duro y tenía miedo pero después se acostumbró. Se compró 4kg de arroz por alrededor de 1€ y vivió a base de arroz durante un tiempo, además de comprar mangos a muy bajo precio. En uno de los pueblos por los que pasó no frecuentaban turistas y tuvo la buena o mala suerte de que uno de los lugareños avisó a la policía ya que le parecía extraño. Tras llevarle a comisaría los policías intentaron comunicarse con él como pudieron. El mantenía su versión de que no tenía nada de dinero y que quería viajar al norte de Tailandia. Los policías tras pensarlo un buen rato hablaron con un conductor de bus y fue en el primer piso donde iban todas las maletas un total de 12 horas.  Esta es una de las historias que nos contó y la verdad es que nos chocó bastante ya que era una forma completamente diferente de viajar que nunca habíamos visto ni conocido. Nos dijo que su gasto durante un mes fue de 20$. Tras escuchar este tipo de historias y unas cuantas más decidimos invitarle a cenar (1,5€ por un bol de fideos) pero se negó ya que su filosofía era aceptar comida pero no dinero por lo que estaba en un “dilema” tras insistir conseguimos hacerlo alegando que simplemente por escuchar una serie de historias como las que nos narró era merecedora de ello. Era una persona que transmitía una paz y armonía que no habíamos encontrado en muchas personas. Tras acabar de estudiar empezó a trabajar de lo que era su sueño, cocinero en un lujoso hotel. No se sentía valorado y estuvo muy estresado mientras trabajaba por lo que decidió ahorrar un poco y se fue a ver el mundo. Cabe destacar que tenía 21 años. Pasamos la noche con él charlando y nos fuimos a dormir sobre las 23:00.
Al día siguiente nos levantamos sobre las 8:00 para ir a ver más lugares de interés. El primero de ellos fue la cárcel de Hanoi en la que en un principio fue construida por la colonia francesa para recluir a todos aquellos que fueron revolucionarios (muchos de los que fueron recluidos después fueron grandes generales durante la guerra de Vietnam). Más tarde la propia cárcel fue usada por el gobierno de Ho Chi Min para encarcelar a los soldados estadounidenses que fueron capturados y demás personas contrarias al régimen. Durante el gobierno francés no había muy buenas condiciones para los prisioneros, como os podéis imaginar pero con Ho Chi Min fueron mejores para los estadounidenses. Durante la visita se podía notar la energía negativa que estaba en el ambiente, ya que no solo se veían escenas del día a día y las pésimas condiciones sino también había escenas de la guerra de Vietnam. No soy ni místico ni aficionado al tarot, simplemente se podría describir como una energía interior por empatizar con el ambiente que hubo ahí años atrás. Había una gran guillotina que se utilizaba para decapitar a aquellos que intentaban escapar o que estaban condenados a la pena capital.
Al salir de la prisión fuimos a ver la catedral de Hanoi que es similar a la de Notre Dam de París (tal vez por la influencia de Francia durante el colonialismo, lo desconozco). Y un lago cercano. También compramos una mochila The North Face de unos 20l por 10$, toda una ganga. Después fuimos a comer algo a un fastfood llamado Loteria y nos dirigimos hacia el mercado para verlo ya que es famoso por sus gangas e imitaciones.

Al acabar el trote mañanero fuimos al hotel a descansar hasta las 19:00 que es cuando había la happy hour. Trajeron un barril de cerveza de 40l para unas 10 personas. Estuvimos hasta las 23:00 conversando, jugando a diferentes juegos y bebiendo hasta que se acabó. Fue muy divertido ya que había personas de muchos países como Japón, Australia, Francia, Israel… nos fuimos a beber un poco mareados (no sé por qué) para despertarnos el siguiente día para dirigirnos a la bahía de Halong Bay.